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Eduardo Talero

Un día como hoy pero en 1920 Fallece el hermano Eduardo Talero: Nació en Bogotá, en 1869 (hay discrepancias con esta fecha, algunos dicen 1874); exiliado que llegó a la Argentina a fines del siglo XIX. Abogado de profesión, periodista, escritor y poeta, su obra es extensa.

Ejerció altos cargos públicos: fue cónsul de Ecuador en Argentina y actuó con eficiencia en puestos de elevada responsabilidad en el Estado nacional. Fue pieza fundamental en los orígenes del Territorio Nacional del Neuquén, cofundador de su ciudad capital y artífice de las primeras instituciones de la provincia. Junto a su esposa e hijo asentaron el hogar en su establecimiento de campo, el fundo La Zagala, construyendo en el lugar una torre que hoy es un hito histórico de la ciudad de Neuquén. La torre de Talero fue una obsesión para el hombre que llegó a ser secretario y consejero de Bouquet Roldán.

Hay una parte de esa historia que los investigadores prefieren no revelar y tiene que ver con esa obsesión y con la de su gran amor prohibido. Una española, para quien habría construido el castillo.

El 7 de noviembre de 1916, el colombiano escribió su homenaje a la torre de La Zagala en las páginas del diario ‘La Nación’: “Mi torre es humilde porque está hecha con barro de América y no con bloques sangrientos de Europa, porque no es trofeo de gloria quimérica, sino de esperanza viril es la copa”. Y más adelante agrega: “Sentir que en las propias arterias palpita la vida de un mundo. Y saber, saber bien que en la piedra medita nuestro yo misterioso y profundo”. Dicen que más que los problemas que dejaron a su hijo inválido (un balazo en una pierna), fue el adiós de la mujer del amor prohibido, lo que llevó a Talero a dejar Neuquén.

Murió a raíz de una enfermedad y sin un cobre. Eduardo Talero estando en el territorio de Neuquén decidiera afiliarse a la logia de próxima formación; dado que ya era masón.

El 30 de mayo de 1905 quedó finalmente constituida la logia Nº 95, con igual nombre que el triángulo inicial. Dice el acta correspondiente: “Reunidos en lugar bien cubierto entre la escuadra y el compás, los maestros francmasones que firman al pie, miembros activos y cotizantes del triángulo “Obreros Luz de Neuquén” y deseando levantar un templo a la Verdad y la Justicia, resolvieron erigir en logia regular y perfecta esta triángulo bajo los auspicios de la Gran Orden Argentina del Rito Azul”. Un día después, en una “tenida extraordinaria”, se procedió a la afiliación del “hermano Eduardo Talero del Rito Escocés Antiguo”, quien ejercía el grado 3º de la logia Eureka nº 673 del valle de Blue Fields del Oriente de Nicaragua.

Dadas sus importantes funciones en el gobierno neuquino, su incorporación a la logia local fue considerada un verdadero logro, siendo inmediatamente elegido como “Venerable”. El cargo de “Primer Vigilante” fue asignado a José Wallhonrat –de quien se desconocen datos- y el de “Segundo Vigilante” al ya mencionado comerciante Augusto Grobly. Secretario fue Joaquín Grez, también designado “Maestro”, y Tesorero Andrés Imperiale, farmacéutico italiano radicado luego en Junín de los Andes. El “Maestro de Ceremonias” fue Tomás Martínez, empleado, con domicilio en Plaza Huincul, y el “Orador” el ya antes mencionado Ferruccio Verzegnassi. El italiano Domingo Masón, ladrillero, quedó como “Hospitalario”. Las palabras de Talero al ser elegido como Venerable en la Logia Obreros Luz de Neuquén de la logia: …del taller modesto que se acababa de instalar a las puertas del desierto […] con el concurso de todos los hermanos, para engrandecerlo y aumentarlo con los hombres de buena voluntad que aspiren a engrosar los fuertes eslabones de esa cadena universal ante la cual se estrellarán los desesperados esfuerzos del oscurantismo, viendo ya traslucir en lontananza, en la cima de la majestuosa Cordillera de los Andes, la silueta de un grandioso templo masón consagrado a la libertad y a la fraternidad de todos los pueblos….